La Academia, en su sesión plenaria celebrada el día catorce de marzo de dos mil veinticinco, y a propuesta de algunos de sus miembros, ha acordado expresar su pleno apoyo a la reciente “Declaración de ALLEA sobre las amenazas a la libertad académica y la colaboración internacional en los Estados Unidos”, cuyo texto es el siguiente:

La Federación Europea de Academias de Ciencias y Humanidades expresa su grave preocupación por las crecientes amenazas a la libertad académica, tanto en los Estados Unidos como fuera de este país. Los recientes acontecimientos en materia de ciencia y educación en Estados Unidos, como las órdenes ejecutivas que congelan miles de millones de dólares y la censura en torno a temas como el cambio climático y el género, están obligando a muchas agencias científicas y organizaciones de investigación estadounidenses a suspender abruptamente sus actividades. La censura y la supresión política del lenguaje, los temas de investigación y las metodologías, ya sea mediante restricciones de financiación, control legislativo o injerencia institucional, ponen en peligro la integridad de la labor científica y académica no sólo en Estados Unidos, sino también en el resto del mundo, debido a la naturaleza global del ecosistema de la investigación.

La libertad académica es un pilar fundamental de las sociedades democráticas y esencial para la producción de conocimiento y la innovación en todo el mundo. La naturaleza abierta y colaborativa de la investigación mundial depende en gran medida de la capacidad de los investigadores y de las instituciones científicas para operar libres de interferencias políticas indebidas. ALLEA está profundamente preocupada por el hecho de que las acciones de la administración estadounidense puedan tener consecuencias devastadoras y de gran alcance para los programas de investigación (mundiales) esenciales, sobre todo en ámbitos como la salud, el clima, el género y las ciencias sociales. Estas nuevas restricciones también amenazan las carreras de la generación más joven de académicos, ingenieros y profesionales de la salud, que sustenta la mayoría de los avances científicos, así como los esfuerzos por garantizar un mundo sano, justo y seguro para todos. Por ejemplo, restringir el intercambio transatlántico de datos pone en peligro la investigación a ambos lados del Atlántico, poniendo en peligro décadas de colaboración que han dado lugar a descubrimientos revolucionarios. La larga tradición de intercambio de datos entre EE.UU. y Europa ha sido decisiva para el progreso científico, y las nuevas órdenes ejecutivas ponen en peligro la seguridad de los datos y suponen un retroceso no sólo para la ciencia, sino para toda la sociedad.

Por ello, animamos a nuestros miembros, socios y organizaciones afines, e instamos a los gobiernos nacionales y a las instituciones internacionales de EE.UU., Europa y otros países a que se mantengan vigilantes y redoblen los esfuerzos en curso para salvaguardar la libertad académica y la autonomía de las instituciones científicas, comprometiéndose con acciones y medidas adoptadas a través de acuerdos interinstitucionales y supranacionales en Europa y a escala mundial.

La Academia afirma la necesidad imperiosa de mantener un régimen de libertad académica en la investigación y la comunicación de las actividades científicas, actividades que son esenciales para el progreso del conocimiento, la igualdad de los pueblos y el beneficio de la humanidad en general.

Al hacerlo, se une a todas aquellas Academias e Instituciones que han declarado su apoyo al manifiesto de ALLEA, y solicita de las autoridades nacionales comprometidas con la investigación, la ciencia, y el progreso social, un total apoyo a la actividad investigadora libre y responsable en todas las instituciones de su competencia.